recuerdos: playstation

Recuerdos parte 4: PlayStation.

Llegamos a la cuarta parte de esta serie de artículos en los que hago un repaso por las diferentes consolas que he tenido, hoy nos adentraremos por primera vez en los mundos poligonales de la mano de la PlayStation. Una consola que para mí marco un punto de inflexión y madurez dentro de la industria, cambiando la imagen infantil que se tenía de “los marcianitos” hacia una imagen mucho más adulta en cuanto a temática y concepto. Hoy vamos a recordar la PlayStation.

recuerdos-playstation-toandolospixeles

 

Para poder conseguirla tuve que seguir el mismo procedimiento que ya había usado con la Super Nintendo y que tan buenos resultados me había proporcionado: ahorrar durante meses. Un procedimiento sencillo a la par que efectivo que permitió que en las navidades del año 1997 pudiera comprar la consola a través del ya extinto Centro Mail. La decisión de adquirir esta consola no fue sencilla ya que siempre había sido fanboy de  Nintendo y la primera intención era hacerme con una Nintendo 64, pero al final opte por la PlayStation principalmente por un juego que venía en tres cd, que tenía un 7 en su título, que en la época lo publicitaron en Tv con la frase “esto no es una película, es un videojuego” y que me tenía totalmente “hypeado”. Este juego no era otro que el genial Final Fantasy 7.

recuerdos-playstation-toandolospixeles

Juego y consola llegaron a mi casa en el mejor paquete postal que he recibido, y posiblemente reciba nunca. Un pack irrepetible que incluyo la consola PlayStation y el que se convertiría en mi juego favorito de todos los tiempos, el ya nombrado Final Fantasy 7. De la consola decir que fue la que me dio a conocer la tecnología digital gracias al CD y me permitió dar el salto desde el mundo plano de los sprites hacia un mundo en 3D poligonal, salto que no solo fue en el plano visual sino también en el jugable. En cuanto al titulo de, la por aquel entonces, SquereSoft, Final Fantasy 7, me cautivo desde el primero momento gracias al despliegue tecnico  que ofrecían sus FMV (cinemáticas generadas por ordenador), gráficos pre-renderizados para los escenarios y batallas en 3D. Todo un shock mental para mí en la época que ademas venía acompañado por una maravillosa banda sonora creada por el maestro Nobuo Uematsu. Pero Final Fantasy 7 no solo me fascino por su apartado técnico sino también por unos entrañables personajes, con el carismático Shefirot a la cabeza, que vivían una genial y conmovedora historia. No quiero dejar de hablar de Final Fantasy 7 si decir que este fue el juego que me dio a conocer una de las franquicias más queridas y apreciadas por mí y que, como dije antes, le considero el mejor juego creado nunca para cualquier sistema. Me veo también en la obligación de recordar la demostración técnica del tiranosaurio rex que incluida el cd de demos de la PlayStation. No era un juego, pero como si lo fuera por las horas que estuve girando la cámara alrededor de aquel primitivo, pero en su tiempo fascinante, modelo 3D de un dinosaurio.

Antes de empezar a comentar el resto de juego que pude disfrutar del catálogo de la consola quiero hacer hincapié en un hecho que fue muy popular en la época entre los usuarios, yo incluido, y el cual me permitió jugar a muchísimos juegos que de otra forma me hubieran sido inaccesibles por mi pobre economía: la piratería. Si bien no es una práctica muy noble, ni por supuesto legal, es indudable que fue una costumbre muy habitual y común que influyo en cierta media en el éxito de la máquina y forma parte indisoluble de la historia de PlayStation. Gracias al formato CD que usaban los juegos el cual era barato y relativamente fácil de copiar y a la endeble seguridad que ofrecía la consola para evitar su reproducción, la piratería se popularizo hasta límites que no habíamos visto desde que los juegos venían en citas de casete.

Bueno, pasemos a los juegos que es lo importante. PlayStation conto con verdaderas joyas lúdicas y tuve la fortuna de vivir el comienzo de muchas sagas, que aun a día de hoy, siguen dando guerra. Pasé miedo con la trilogía de Resident Evil; con Silent Hill fue verdadero pánico; vi nacer a la heroína Lara Croft en los genial a la par que difíciles Tomb Raider; La trilogía de Syphon Filter me descubrió los shooter en tercera persona; los dos títulos de Medievil me enseñaron que el estilo Tim Burton también puede ser recreado en los videojuegos; aprendí a indagar en los sueños de las personas con Alundra; salve a toda una raza en Oddworld: Abe´s Oddysee; me partieron los dientes en Tekken; me persiguieron los dinosaurios en Dino Crisis; fui un vampiro en Soul Reaver; escuche mi primera palabrota en Metal Gear; Y muchos más experiencia que hicieron que mi “riqueza mental” alcanzara su máximo nivel.

La entrada de Sony en el mundo de las consolas no pudo ser mejor. La PlayStation supo ganarse su puesto en la industria gracias a su potencia técnica, extenso catálogo y un enfoque adulto que supo ampliar el mercado haciendo que los videojuegos dejaran de ser un juego de niños. Una consola irrepetible, con un catalogo genial a la cual vuelvo de vez en cuando para recrearme con sus títulos.

Acerca de Carlos Rayón Álvarez

La cigüeña me trajo con un mando bajo el brazo. Nintendo me crio, Sega fue mi amiga en el colegio, me enamore de Sony pero le fui infiel con la Xbox. Al final he acabado casado con un PC. Creador de Tocandolospixeles.es y redactor en Battle4play.com. Catador de cerveza cuando me sobra algo de tiempo.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *